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Co.Ca.=P$o€=PP:
¿Representantes de Canarias,
o palanganeros
de Marruekos
La falta de dinero europeo, único motivo del final pesquero
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La "españa"
que nos traicionó en el Sáhara, que traicionó al pueblo
saharahui, y que nos sigue traicionado con nuestras
legítimas aguas marítimas -zona económica-. |
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El Parlamento Europeo no tuvo reparo a lo
que ahora quiere justificar: la defensa sobre los derechos de los
saharauis en su caladero de pesca. Desde que España abandonó su
colonia, ya sabíamos cual era el futuro del sector pesquero español
con base en puertos canarios. Y las consecuencias negativas que
arrastraría la maquiavélica marroquización total del sector pesquero
industrial español en Canarias.
La vergonzosa huída frankista del Sahara, provocó el
aumento exagerado de la flota pesquera española que fijaba su base en
puertos canarios con intención de obtener derechos de pesca en el
caladero sahariano. En 1975 la flota industrial de barcos congeladores
de arrastre con base canaria no superaba las 80 unidades, de
ellas, figuraba como autóctona canaria, las siguientes empresas: Agasa
con 4 barcos, Rocar con 4, Cooperativa de Lanzarote con 5, Cooperativa
Pesquera canaria con 3, Industrias del Mar con 3, total 16 barcos
industriales congeladores, el resto hasta las 80 unidades eran de
empresas españolas instaladas en Canarias, al finalizar la guerra
civil.
Estas empresas españolas montaron 14
fábricas conserveras, en las islas de la Provincia de Las Palmas. Estas
conserveras estaban abastecidas especialmente por la flota sardinal de
Lanzarote, y por barcos de arrastre al fresco. A la hora de elaborar el
listado de buques con base canaria, para ser entregado a Marruecos y
obtener licencia, sorprendentemente la formaban 340 buques congeladores,
(80 con base canaria), 120 barcos artesanales, (40 con base canaria) y
30 barcos sardinales, todos con base canaria. El conjunto de la flota
pesquera española y canaria en 1978 y que faenaban en los caladeros del
Sahara, la componían 5.780 tripulantes. De ellos, 3.200 canarios
con el 20%, y con residencia canaria el 50%, el restante 30%, no eran
residentes pero pernotaban en pensiones cercanas al puerto.
Del ayer a hoy, sucedieron continuos chantajes que organizaba
Marruecos en la antesala de negociación de nuevos Convenios de Pesca.
Chantajes con apresamientos de barcos, amenazas a las exportaciones de
agrícolas. Chantajes y amenazas, presionando continuamente para que le
reconocieran a favor de Marruecos, los derechos de soberanía en un
primer lugar, el caladero de pesca del Sahara, luego vendría el
territorio continental. Antes de hacer una valoración sobre la decisión
del Parlamento Europeo, respecto a NO a ratificar un nuevo
acuerdo de pesca con Marruecos, hago un repaso sobre los diferentes
acuerdos de pesca.
España y Marruecos firmaron su primer Tratado de pesca en 1969, que
afectaba solo a la flota española con base en la península y al sardinal
canario con base en Lanzarote, en la que se autorizaba la pesca desde 0
a las 12 millas territoriales en la costa mediterránea y noroeste de
Marruecos. Solo duró 7 meses.
A partir de la ruptura, los barcos españoles fueron expulsados por fuera
de las 12 millas, entonces aguas internacionales. Esto no afectó para
nada a la flota con base canaria. La flota de arrastre (hielo y
congelado) y la artesanal con base canaria, nunca necesitó los caladeros
de Marruecos, porque en esas fechas, el caladero, entonces
canario-sahariano era de soberanía española.
El segundo tratado de pesca entre España y Marruecos fue en 1979, el
primero con un Sahara marroquí, que Marruecos muy astuta y de forma
sibilina, metió en el mismo acuerdo pesquero, la zona del anterior
acuerdo de 1969, o sea, al norte de cabo Noun, y soplando antes de
morder, añadió una segunda zona que sería al sur de cabo Noun, punto de
territorio marroquí situado a 35 millas al norte de la frontera
Marruecos-Sahara. O sea la zona sur del acuerdo de pesca, solo tiene una
franja marroquí de 35 millas. Pero al no fijar hasta donde llega el
límite sur, de forma fraudulenta invade el caladero sahariano hasta
llegar a la frontera entre el Sahara y Mauritania (cabo Blanco).
Aquí estaba la trampa.
El siguiente acuerdo de pesca fue en 1983, se repitió la misma historia
que el anterior. Todo sigue igual, el último que firmaría España. El
primero de la Unión Europea con Marruecos se firmó en 1988, repitiendo
las mismas condiciones al norte y sur de cabo Noun, el Parlamento
Europeo no actuó como lo ha hecho ahora, lo que importaba era
dejar contento a Marruecos, entonces sobraba dinero. Europa pagó por
dicho acuerdo 281,5 millones de ecus.
Siguió el segundo acuerdo de pesca de la era europea fue en 1992, se
continuó con el despojo de la pesca a los saharauis, su coste fue de
409,9 millones de ecus.
Llegó la tormenta para agricultura canaria, Marruecos aceptaba el
último convenio de pesca a cambio de mayor exportación a Europa de
productos agrícolas, especialmente el cupo de tomates. Previo a
este acuerdo, la patronal Anacef jugó con ventaja en las dos bandas,
mientras pedía apoyo a la patronal canaria de empresarios para que les
ayudara a la firma de un último acuerdo, negociaba con Marruecos para
trasladar toda su flota a puertos de Marruecos, siempre que liberara la
fiscalidad sobre los depósito bancarios, y la libertad de participación
por parte de armadores españoles en las nuevas empresas mixtas.
Al final Marruecos consiguió que fuese el
último acuerdo de pesca para barcos extranjeros y el aumento de
exportación agrícola marroquí hacia Europa, pero lo importante y que más
interesaba a Marruecos era el reconocimiento implícito a favor de
Marruecos de la zona al sur de cabo Noun. Así que el Parlamento Europeo
introdujo en el nuevo Tratado de Pesca, textualmente lo siguiente: que
la Comunidad Europea y Marruecos son signatarios de la Convención de las
Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar y que, con arreglo a dicha
Convención, Marruecos ha establecido una zona económica exclusiva que se
extiende hasta las 200 millas marinas de sus costas, dentro de la
cual ejerce sus “derechos soberanos” a los efectos de la exploración,
explotación, conservación y gestión de los recursos de dicha zona.
El colmo de la poca vergüenza
Este acuerdo de pesca de 1995 costó 506,4 millones de ecus. En todos
estos acuerdos de pesca que hemos citados, donde Marruecos dividía zona
norte y zona sur de cabo Noun, hay que aclarar, que la zona norte
era la que interesaba a los puertos pesqueros del sur de España
(estrecho de Gibraltar y puertos de la costa levantina), la zona sur
solo interesaba por intereses de empresas, especialmente a la flota
industrial Anacef, y por necesidad la miserable flota de neveritos
artesanales de familias canarias, es más,
se obligaba a los pequeños
atuneros canarios a pagar canon de pesca por pescar alrededor de las
aguas canarias, allí donde alcanzaba las 200 millas
marinas de soberanía marroquí, según el Parlamento de Europa.
Desde el año 2000 al 2006, no hubo acuerdo de pesca, pero sí la creación
de empresas mixtas que había ofrecido Marruecos a Anacef. Se inició la
huída de la flota congeladora a los puertos marroquíes. Fontán le
ganó la batalla a la Confederación mal llamada de empresarios canarios,
les había prometido que sus barcos nunca se irían de los puertos
canarios.
Cuando se creía que estaba atado con respecto al caladero sahariano,
Marruecos quería más dinero de Europa, así es como abrió el abanico para
un nuevo acuerdo de pesca, firmándose para el periodo de 2007-2011, que
costó 144,4 millones de euros, más canon por barco y por toneladas según
especies.
En este acuerdo se incluye la pesca pelágica de grandes barcos
holandeses, con porte de 3.000 GT/buque, autorizados a pescar solamente
en la zona sur de cabo Noun. La flota de cefalópodos de la patronal
Anacef no figura en el convenio porque ya no les hace falta. Sus
barcos tienen bandera de Marruecos, con libertad de exportación sin
cargas fiscales elevadas, transacciones monetarias en los bancos de
Marruecos y rapidez en las descargas en puerto, tal como quería Anacef.
Dicho Convenio del 2007 especifica que se deberá pagar licencia a
Marruecos a los barcos artesanal a liña y nasas, que faenen al sur del
paralelo 30º-40N. A los túnidos artesanal a caña curricán, que faenen
hasta las 200 millas de la costa de Marruecos, (en Canarias hasta punta
Teno) pagan licencia a Marruecos. La pesca dermesal (merluza negra, pez
sable y otros), que faenen al sur del paralelo 29ºN paga licencia y
obligados a descargar en puertos marroquíes un 50% de las capturas.
Llegó el vencimiento en febrero del presente año, y ante las
indecisiones del parlamento Europeo, que no le salían las cuentas para
el alto precio a pagar por otro periodo de 4 años, optó en conformidad
con Marruecos una prórroga de un año, pagando 36 millones de euros,
el canon por barco para obtener la licencia hasta febrero de 2012. El
parlamento volvía a revisar sus cuentas económicas y comprendió que era
prácticamente imposible pagar un nuevo acuerdo por 4 años, decidiendo
que en febrero de 2012, no firmaba la ratificación. Como es habitual en
Marruecos, actúo de inmediato, dando un plazo de 24 horas para
que todos los barcos con licencia europea saliesen de los caladeros de
ambas zona, norte y sur. El daño grave como siempre fue para la
flota del estrecho y levante español, para Canarias, solo afecta
a lo 6 barcos neveritos artesanales a la pesca de liña y nasa, que
necesitan de los caladeros del Sahara, pero no así la decena de pequeños
atuneros artesanales que pescan a caña.
Es asombros escucha al Consejero de Pesca del Gobierno de
Canarias, decir que Canarias tenía 52 licencias de la Unión Europea y
que solo se utilizaban 26.
Si los neveritos y atuneros no alcanzaban las más allá de las 16
licencias, quien tiene las restantes hasta alcanzar las 26 que según él
dice tiene Canarias.
Canarias tiene el 90% de unidades de embarcaciones pesqueras autóctonas,
pero la resultante por GT/buque es del 10%. Sin embargo, la flota
española matriculada en canaria, figura con un 10% de unidades de
embarcaciones pesqueras, pero la resultante en GT/buque es del 90%. Las
ayudas y subvenciones al sector pesquero canario se reparte en función
de GT/ buque, nunca por unidades de barcos.
¿Por qué el Gobierno de Canarias, no hace público la canalización
de fondos económicos europeo al sector pesquero canario? Nos llevaríamos
grandes sorpresas. Canarias al margen del caladero del Sahara, cuenta
con más de 70 unidades de grandes buques congeladores que faenan por
todos los caladeros del mundo, construidos como consecuencia de la
supuesta reconversiones de la flota pesquera canaria. Ninguno de
esos barcos son armadores canarios, y los barcos una vez bajado de
astilleros, viene a Las Palmas a la celebración de su bautizo, luego
salen y no vuelven nunca más. Ninguno lleva tripulación canaria,
aunque mantiene la base canaria para seguir chupando de la teta
europea. Los pequeños barcos artesanales de las diferentes Cofradías de
Pescadores no tienen la suficiente autonomía para ni siquiera pescar
dentro de una zona económica exclusiva de 200 millas.
Si Canarias quieren barcos nuevos con fondo de Europa, tiene que ser
inferiores a doce metros de eslora. Está claro, no quiere que
salgamos fuera del charco. Solamente los 6 neveritos son los únicos
perjudicados. Todo lo demás es falsear la triste historia del sector
pesquero canario. Su desgracia comenzó con la guerra civil española, la
huída de veleros a América y la llegada de la flota española de arrastre
durante los años cuarenta. Entonces los barcos pesqueros estaban bajo el
control de la Agrupación de Pescadores Canarios (AGRUPESCA), formada por
empresas españolas llegadas del norte de España como consecuencia de la
segunda guerra mundial, esas empresas ya desaparecidas, eran Montenegro,
Santodomingo, Lamberti, Atunera Vasco-canaria, Escobio, Leandro Sanginés,
Hijos de Angel Ojeda, Pesquerías Alonso, Lloret y Llinares, Jaime Llorca,
Justo Ojeda, Vicente Ortuño e hijos. Compañía Industrial Pesquera, entre
otros.
Luego en los años 60 llegaron Pescanova,
Diego Grimaldi, Diego Nipón, Pevegasa, Alvarez Entrena, Altapesca,
Pesquera Industrial Gallega (que se apoderó de los congeladores de
Lanzarote), Baldó Suchs, y Manuel Freire que solo contaba con dos viejos
barcos al fresco, llamados Denia y Clio, que en febrero de 1974 los
capitalizó en 4 millones de pesetas para constituir una nueva empresa
con base canaria, la que hoy conocemos como Freiremar.
Esta empresa es la que se fue
adueñando de toda la flota con base canaria, con una estrategia
ya contaba en anteriores ocasiones. Hoy Freiremar, es la única empresa
con base canaria que opera con grandes congeladores por todo el mundo y
que controla el poder de Anacef, de patronal salió la idea de la
creación de la empresa pública del Gobierno de Canarias Proexca, para
cubrir en sus inicios, las coberturas de apoyo logístico de servicios a
los barcos congeladores españoles en puertos del continente de Africano.
O sea, dinero público al servicio de grandes empresas privadas
"españolas".
Firmado: Antonio Rodríguez de León DNI 42.697.787N
Presidente de la Plataforma por el Mar Canario
19-12-2011
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