El Cabildo a través del PIO condena a muerte a los agricultores


 

Este no puede ser el futuro de nuestra agricultura

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... comienzan por la letra “t”. Mientras la isla se llena de tabaibas, Tejeda se vaciará totalmente, pues se prima lo natural antes que el sector primario, es decir agricultura y ganadería, que desaparecerá en absoluto del lugar, y más allá.

Ya no cuentan las personas sino el paisaje detrás del cual esconden intenciones inconfensables. Es decir, ya había poca actividad en el sector agrícola y ganadero, por la normativa vigente, pues ahora el acabose, nada de lo que siempre se ha hecho se podrá seguir haciendo, al considerarlo todo como paisajístico. O lo que es lo mismo, del paisaje sobra todo agricultor o ganadero en residuo que quede, sin posibilidad de regresar o volver a lo de siempre. Más claro, nada en absoluto se podrá hacer en ningún orden; es la sentencia de muerte de un pueblo, que ya languidece y que se acerca a su fin o extinción (desaparición o pueblo fantasma).

La ya reducida o casi extinta agricultura se la reduce y limita más aún hasta su nula existencia, para que todo sea “natural” como si la actividad del hombre en el medio fuera algo estelar o del más allá (supra natural). Es decir todo natural, como si la acción del hombre (agricultura y ganadería fuera artificial, y no fuera natural también); precisamente si falta el sector primario nada queda ni es natural sino lo antinatural. Razón por la que se multa toda actividad agrícola y ganadera, para preservar lo “natural” como si el sector primario no lo fuera, ¡y más! Y es que se avecina el que nada se pueda hacer en el campo en línea y dirección agrícola, regalando el terreno no cultivado a lo que llaman restaurar el ambiente y a repoblarlo de pinos, tabaibas, retamas, etc., donde hasta hace poco lechugas, coles, millo, papas..., sin contar los árboles frutales (con la mejor fruta del mundo).

Y son tantas las limitaciones, “que primando el paisaje y lo natural” han decidido dar los últimos paso con el Plan Insular de Ordenación (PIO) para desalojar, desahuciar deprisa y corriendo a los pocos agricultores que aun malviven del pastoreo y algo de cultivo, antes de que a causa de la precaria situación en los pueblos costeros, alguien se le ocurra tirar pa’l campo y labrar la tierra para subsistir y exigirle a los Cabildos que pongan a disposición de los agricultores, los medios necesarios: agua a precio simbólico y una red de distribución de sus productos para evitar los atropellos de los intermediarios, única forma de sacar un sueldo para cubrir las necesidades.

Pero ¡no!, las mafias atrincheradas en los cabidos ya tenían planificado hace tiempo acabar con el sector agrario, pues han destruido la practica totalidad de la aparcería, cuando ahí había Srs. poderosos, -terratenientes-, ¿Entonces que podemos esperar que hagan con unos centenares de pequeños agricultores desorganizados y atemorizados, sin que nadie entendido y con capacidad para actuar en los círculos del poder levante la voz en defensa de estos párias
*?

De tal forma y manera, que se le quita al campesino de las cumbres el derecho a progresar debidamente tanto en lo social como en lo económico, dándoles palos de muerte y desaparición del mapa, al, poner límites a lo que siempre se ha hecho y multas que arruinan al más pintado, y que consiguen el vaciamiento de un pueblo al obligarlos a salir o morir de hambre por inanición, haciendo imposible la lenta vuelta de la gente al campo, donde todo son normativas prohibitivas y punibles sin más, sea lo que sea que se haga o se intente hacer, ya en vigor y que se va a endurecer más aún. La cosa es tal, que todo va a ser destinado a lo forestal, y nada a lo agrícola y ganadero. Todo lo reclasifican, con nuevos límites, -es aquí dende está el chollo-, y si lleva 30 años sin cultivo y ganado, se extirpa como posibilidad de vuelta. Todo lo hacen desde las oficinas, con planos digitales que impiden la correcta delimitación, sobre los que ellos trazan líneas y colores a sus antojos.

Todo lo anterior, merece una consideración, y es la siguiente: todo esto es un robo descarado de las tierras a los campesinos; es un abuso más de miedoambiente sin precedente, detrás del cual está una jauría de “empresarios” depredadores y políticos corruptos, que ahora con el mayor de los descaro, nos salen por las televisiones vendiéndonos humo y ocultado sus intenciones macabras, para robarles el voto a millones de trabajadores que no tienen para comprar el pan del día.

Pues ¡sí! es la dictadura del capital; la dictadura de las grandes trasnacionales, “disfrazada de democracia”. Ya nadie es dueño de lo suyo, y nadie en lo suyo puede hacer nada; de lo poco que queda, no va a quedar nada; ¿es así como se va a crear empleo y salir de la crisis?; destruye el cabildo lo poco que queda, no quedará nada; con otras palabras, esto encubre crímenes; tu les das el voto, y ellos te engañan y te roban; planifican estafas para apropiarse del dinero público; con la crisis que padecemos y ellos derrochando los dineros públicos en obras faraónicas, en pelotazos urbanísticos; sin presas ni canales y las lluvias recientes, por barrancos al mar; tenemos una auténtica política criminal.

Pretenden despojar y desaparecer a los pocos campesinos (agricultores y ganaderos) que quedan; todo lo antes expuesto, es muy grave, pues encubre crímenes, corrupción, abusos, etc.; hay que gritar: ¡basta ya de PIO, esto hay que tumbarlo!; tenemos que decir no, ¿por qué respaldar delincuentes de cuello blanco si no hay progreso alguno?; me escandaliza la pasividad de este pueblo canario, nadie protesta en contra de tantas aberraciones, ¿por qué los Medios no informan de esto?; son ladrones, que nos dejan morir; tenemos la corrupción cual madre de todas las desgracias; nos gobiernan una pandilla de delincuentes y les votan y le aplauden.



* Persona excluida de las ventajas de que gozan las demás, e incluso de su trato, por ser considerada inferior.

 

 

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