Monsanto,  por si era poco con las tabaibas...


 

... también tenemos -y desde hace ya bastante tiempo (años)- a Monsanto, que como es sabido mata, y mata a la gene, y mata a todo lo que vuele, y por descontado a las plantas (también a los peces, y todo lo que tenga vida).

Y es, que ya casi no tenemos agricultura, sino residual y testimonial, lo poco que se cultiva en entre coches en la ciudad, y en huertos escolares y paro de contar; pues que ese poco sea con semillas transgénica, es algo que se debe gritar y dar a conocer, porque la muerte es bien segura y adelantada. Que no es de recibo dejar las semillas de siempre por estas que nos matan; que antes sembraba usted, guardaba de la cosecha para volver a sembrar, ¡y eso se acabó! Tendrá usted que volver a comprar nuevamente -y cada vez que siembre esa semilla maldita porque contiene y lleva o trae muerte, con el consentimiento de todos los ministros, consejeros, concejales, y cuantos sin saber ordeñar una cabra, ni plantar unas papas, se dedican a la agricultura y a la ganadería de oficinas y pasillos de ajuntas y mientos, gobiernos y cabildos.

Y así, si el glifosato es cancerígeno, ¿cuándo nuestros doctores en medicina van a solicitar a los que mal gobiernan retiren todo ese veneno de las tierras o/y cultivo?, ¿por qué se permite -como sabemos- vayan echando por las orillas de las carreteras para matar las hierbas ese veneno impunemente?

Pues con serlo, que produzca cáncer -y los médicos lo saben- es que es un abortivo involuntario, causa de malformaciones genéticas, epidermis diversas (o enfermedades de la piel) dificultades respiratorias, entre otras, como son asuntos de neurología; ¿y es así como cuidan de nuestra salud, los del asunto este de la medicina? ¿Acaso no saben los desgraciados que se dedican a matar hierbas, más allá de las orillas de las carreteras, en campos, diversos, que ese veneno o glifosato es cancerígeno y que generan miles de pacientes?, pues a pesar del peligro que conlleva el glifosato, los de la salud ¡pasan de ello! ¡Es la clase política y médica que tenemos, que no les importa matarnos poco a poco!

Ese pesticida hay que desaparecerlo y no usarlo por más que nos coma la hierba y no nos deje ni caminar, pero seguiremos con vida y saltando por encima de las hierbas. Y por favor, antes de usar semillas genéticas, preferible no plantar ni sembrar nada, y comer chinipas y lo que nos de la tierra, como a los guaches.

Por otra parte, piénsese que el millo que nos viene en un 100% transgénico -lo siembras y no nace- es de donde sacan o hacen el gofio que nos mata y enferma en lugar de robustecernos y darnos vida como siempre fue. Glifosato, habría que dárselo a los que lo echan en la tierra, ya sea en sus propiedades como en las orillas de las carreteras, y así librar la vida de persona, animales y hierbas o vegetales.

Esos mafiosos engordan exportando veneno, y nosotros nos enflaquecemos y morimos con ello. Y, aquí, ni sindicatos, ni médicos, ni políticos -todos cogidos por la Monsanto- no dicen ni pío, sino a la U. D., y dejan que el glifosato se cargue todo lo que no sea modificado genéticamente. Pues, sencillamente, peligra la clase humana, entre otras.


El Padre Báez. padrebaez@telefonica.net

 


Comentario:

Hoy más que nunca tenemos sobradas razones para plantar nuestra parcelita de millo y no perder nuestras semillas, y así garantizar el gofio para nuestro consumo familiar, pero no solo el millo, papas, hortalizas y no dejar que la mafia del Kabildo nos destruya la agricultura con su PIOT.

Es cierto que la democracia se defiende votando, pero también es cierto que hemos llegado al limite de lo tolerable,  ¡¡ ni un voto a los partidos de la corrupción !!

El Campesino.


Portada